El baño principal ha dejado de ser solo funcional para convertirse en un santuario de relajación. Una de las tendencias más fuertes para lograr este efecto es la combinación de espejos redondos retroiluminados en muros revestidos con paneles acanalados WPC o láminas texturizadas de piedra PU Stone.
El espejo retroiluminado genera un halo de luz suave que flota sobre la pared. Al combinarse con las ranuras y relieves tridimensionales de los paneles acanalados, la luz rasante dibuja sombras sutiles que aportan dinamismo visual, profundidad y calidez al espacio.
Es importante seleccionar tiras LED de alta fidelidad cromática (CRI > 90) para que los colores de la piel se vean naturales frente al espejo. Complementar esta iluminación con un regulador de intensidad (dimmer) permite pasar de una luz brillante y funcional por la mañana, a una atmósfera íntima y relajante para un baño por la noche.
